El ataud

Cuentan las personas que en un pueblo cuando alguien fallecía hacían una misa en su honor y lo velaban en las mejores funerarias. Un día un hombre murió y la familia no tenía el dinero suficiente para realizar todos los trámites necesarios para que el difunto pudiera descansar en paz. Así que decidieron darle sepultura sin un velatorio.
Al llevarlo al panteón dieron unas palabras antes de sepultarlo, al momento de querer empezar pasaba de todo lo cual impedía que lo sepultaran. Subieron el ataúd a un coche y ahí lo dejaron mientras trataban de hacer un espacio mas grande, cuando ya por fin lo lograron abrieron el coche y ya no estaba el ataúd.
Cuentan las personas que fue algo tan desconcertante que de repente haya desaparecido así, dieron parte a la policía y se repartieron el trabajo para salir a buscarlo, siendo su casa el último lugar a donde fueran. Duraron todo el dia buscándolo y por más que quisieran no lo iban a encontrar. Al llegar a su casa los familiares miraron el ataúd sobre una caja muy pesada, con velas alrededor y muchas flores, se dice que fue un milagro y una señal para que se dieran cuenta que a todo muerto se le acompaña toda una noche antes de sepultarlo. Desde entonces cada que muere alguien primero lo velan, le ofrecen una misa, y por ultimo le dan sepultura.