El dinero del muerto

Seferino Corrales vivía en San pedro Sula y viajaba por todos los lugares vecinos vendiendo trastos de cocina, almohadas, cobijas, relojes y todo lo que podía, se hacia acompañar en sus recorridos por su hijo Valentín. Su hijo siempre le recordaba los pedidos que le hacían los clientes, padre e hijo se llevaban muy bien, Valentín estudiaba pero siempre que tenia la oportunidad de acompañar a su padre lo hacia, una mañana Valentín no pudo acompañar a su papá debido a los exámenes que tendría en el colegio así se lo hizo saber, su padre le dijo que no se preocupara que primero eran los estudios y que después lo demás. Don Seferino era un hombre muy querido y respetado por ser un buen vendedor y una buena persona.