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Leyenda de colima


Leyendas de colimaCuentan los antiguos habitantes de coquimatlan que hace muchos años al pueblo llegaban continuamente muchos comerciantes y arrieros desde Jalisco traían ollas, jarros y otros utensilios que eran muy solicitados, también llegaban desde Michoacán con telas, mantas y guaraches y otros mas artículos que también vendían los arrieros, llegaban continuamente a la cabecera municipal ya que tomaban el camino viejo por el rancho de la fundición y que conectaba con las tierras de la atravesada y otros pueblos y rancherías, otros mas tomaban los caminos que pasaban por la estación y los llevaba hasta Madrid y la hacienda de las caleras donde también eran muy solicitados sus productos a si que siempre era muy constante ir y venir de comerciantes por los caminos del municipio y por eso mismo los arrieros eran continuamente asaltados por los bandoleros e incluso por la gente, por ello dicen los abuelos que los cerros de coquimatlan están llenos de tesoros porque los bandoleros ahí escondían sus botines, cuentan que en los pozos fueron arrojados muchas veces costales de dinero para esconderlos de los forajidos y que por alguna u otra razón nunca fueron rescatados y como los pozos se cerraron, el dinero se quedo ahí, además de estarse cuidando de estos bandidos los comerciantes estaban apenados porque se rumoraba que en el camino de Coloma a Coquimatlan por el rumbo de la antigua hacienda de los limones se aparecía una niña entre la oscuridad que lamentándose seguía a distancia a los arreros y que con voz de ultratumba exigía que le dejaran un atributo por pasar por ese camino, los arrieros no hicieron caso al dejarle el atributo que pedía, ella les dijo que les aventaría una maldición que los haría quedar en la pobreza y que murieran lentamente de una terrible y extraña enfermedad.