Leyenda NASO

Leyenda NASOAaru es el protagonista y es un espíritu, un espíritu con forma de animal similar a la de un mono.

La leyenda sucedió en estas tierras (provincia de Bocas del Toro, en Panamá) se dice que había una familia y los señores se fueron a montear, las mujeres se quedaron en la casa y como es costumbre ellas fueron a buscar verdura y al llegar a la finca al bananal se encontraron con unas vísceras, dos de ellas dijeron “eso tiene que ser Aaru” (nombre del espíritu con forma de mono) dice la otra “no, no, eso es la víscera que dejaron nuestros maridos para cocinarla, para nosotras, lo vamos a llevar” las otras dos le dicen “no, no eso no es nada normal eso es extraño, mejor vamos a dejarlo aquí” la otra insiste y entonces al final se decidieron a llevarla a la casa, lo echaron con las verduras en la olla grande y empezó a hervir pero no se cocinaba, solo echaba sangre las mujeres venían y tiraban el agua y volvían a rellenarlo y seguía echando sangre y no se cocinaba, después de un buen rato la verdura se deshizo del todo y seguía echando sangre, y entonces se tomaron las cosas en serio y dirigieron “este es el espíritu y nos esta molestando así que mejor lo vamos a tirar” una de ellas agarro la olla y lo tiro, lo echaron a un barranco, no paso nada después de tirar a Aaru y al poco tiempo cuando ya llegaron los maridos, venia Aaru caminando, caminaba con su paso al estilo del mono por cabeza, solo tenia un agujero, tenia la cabeza cortada y los ojos los tenia en las axilas, después de llegar saludo entro y se sentó en un tronco que estaba en la entrada para mirar a la gente levantaba el brazo, mientras tanto una mujer en la cocina le observaba luego levanto el brazo y miro con el otro ojo a su alrededor, la mujer que estaba a lo lejos lo seguía observando desde la cocina y recogió una olla y la puso con un poco de agua hirviendo, porque estaba pensando que lo iba a cocinar y entonces mientras el Aaru estaba viendo a la gente, de vez en cuando bajaba el brazo y dejaba de ver y entonces la señora se apuro y con una olla con agua hirviendo se la echo en el hueco de la cabeza y el Aaru empezó a vomitar brinco y desapareció.