Mitos de Portugal

El monstruo y el ErmitañoEl monstruo y el Ermitaño. En una aldea muy lejana de Portugal sucedió que todos los veranos cuando llegaba una cierta época del año, un niño de la misma desaparecía para siempre, no podían luego encontrarlo y eso que todos los hombres de la aldea iban por él, el tema es que primero fue como un caso aislado, pero luego de esto sucedió también el siguiente año y el siguiente, entonces temía mucho, nadie sabía quién desaparecería y no podían esconderse para siempre porque no pasaba un día específico, sino que en cualquier momento de esa época sucedía, nunca más de uno, pero todos tenían miedo de ser el siguiente, por eso es que fueron un día a donde vivía un ermitaño en el bosque, estaba a muchas leguas de distancia, pero tal vez tenía una respuesta y la tuvo.

Lo que respondió el Ermitaño que era muy sabio por lo que parecía es que se trataba de un monstruo enorme que estaba comiéndose a todos los niños que desaparecía, por eso no había rastros, para terminar con esta desgracia lo que debía ocurrir es que deberían llevar al centro a 18 jóvenes semidesnudos, ya que solamente tendrían ropa de la cintura para abajo, para arriba estarían sin nada, así es como lograrían apaciguar a la bestia, lo hicieron cada año porque resulta que terminó siendo una solución al problema, pero nadie pensó en ningún momento que el ermitaño podía tener algo que ver con las desapariciones. La iglesia católica prohibió este ritual que se siguió haciendo por mucho tiempo.