Oro en el cerro la mesa redonda

Oro en el cerro la mesa redondaSabían que en Jalisco hay un cerro al que llaman “La mesa redonda”, ese en donde dicen hay una cueva escondida. Se dicen muchas cosas sobre ese cerro, ¡Bueno, eso dicen :)!.  Se cuenta que hace muchos años un hombre encontró la cueva abierta, se asomo al interior y lo que vio, lo dejo con unos ojotes, que parecían ¡platos soperos! era una especie de troje en la que se almacenaban montones de dinero, pilares y más pilas de monedas de oro y plata, ¡nombre pues que suerte tuvo ese fulano verda, ya quisiera yo una monedita jejeje.! Pues déjeme decirle que el hombre agarro a puños las monedas y metió todas las que pudo en un morral que llevaba, pero cuando quiso salir la puerta se cerro y la cueva se quedo toda oscura y se escucho una voz que decía ¡O todo o nada!.

Al hombre no le quedo más que vaciar su morral solo entonces la puerta se abrió pero no perdía la esperanza y mañosamente como que no queriendo, deslizo unas moneditas en sus bolsillos, no pues resulta que la puerta se cerro y la voz volvió a decir ¡O todo o nada! al hombre no le quedo de otra que dejar todo e ir a buscar ayuda.

Pensó en el caporal del rancho en donde trabajaba porque tenia unos burros, antes de irse corto a machetazos una penca de nopales que estaba alado de la cueva, colgó ahí su sombrero y se fue, seguro de que con esas señas volvería  a encontrar el lugar, ¡ándele don polito! Le dijo al caporal en cuanto lo encontró aparéjese los burros que hay que ir por el tesoro que encontré en una cueva, el caporal le contesto que se calmara que le contara lo que le pasaba, el hombre le dijo todo… y volvió a insistir en que aparejaran los burros ¡No, no! Muchacho dijo el caporal, mejor vamos a ver si es cierto y luego volvemos por los burros a regañadientes tubo que aceptar el hombre, se fueron a la meza redonda pero, por más vueltas que le dieron no encontraron nada ni la penca de nopal, ni la cueva, ni las monedas, ni nada  ¡hasta el sombrero desapareció!.